La fases de la fiebre en adultos

hombre con fiebre

Los adultos sanos tendemos a subestimar nuestra propia fiebre y a sobreatender la de nuestros hijos. El resultado es que muchos episodios de fiebre en adultos que merecen evaluación se manejan en casa con antipiréticos hasta que la situación se complica, mientras que otros que se resolverían solos generan visitas innecesarias a urgencias. Tener criterios claros para tomar esta decisión ahorra tiempo, dinero y, en algunos casos, previene complicaciones evitables.

Fiebre: ¿Qué es y cómo combatirla? - Laboratorios Farma

La fiebre que puede manejarse en casa

Un adulto sano, sin enfermedades crónicas ni inmunosupresión, con fiebre de 38-39°C de inicio reciente (menos de 48 horas), con buen estado general, capaz de mantenerse hidratado, sin signos de alarma (descritos más adelante) y con una causa probable identificable (contacto con persona enferma, síntomas de resfriado o gripe en los días previos) puede manejarse en casa con medidas de soporte: reposo, hidratación abundante y antipiréticos como paracetamol, ibuprofeno o formulaciones combinadas que alivian además los síntomas asociados como el dolor muscular y la cefalea.

El Vick Pyrena y similares aportan analgésico-antipirético y antihistamínico en una sola toma, útil cuando la fiebre se acompaña de síntomas nasales.

Causas, consecuencias y cómo actuar en caso de fiebre en adultos y en niños

Señales que siempre requieren evaluación médica

  • Fiebre mayor de 39.5-40°C que no cede con antipirético
  • Fiebre que persiste más de 3 días sin mejoría
  • Rigidez intensa en la nuca al intentar llevar el mentón al pecho
  • Manchas rojizas o moradas en la piel que no desaparecen al presionar con un vaso transparente
  • Dificultad para respirar, respiración muy rápida o dolor al respirar profundamente
  • Confusión, desorientación o somnolencia inusual
  • Dolor abdominal intenso, especialmente en el costado derecho inferior
  • Dolor al orinar con fiebre (posible pielonefritis)
  • Fiebre con dolor articular en varias articulaciones simultáneamente

Grupos que requieren evaluación médica ante cualquier fiebre

Existen grupos de personas para quienes el umbral de consulta debe ser mucho más bajo, independientemente de la temperatura y el estado general aparente:

  • Mayores de 65 años, en quienes la fiebre puede ser la única manifestación de una infección grave
  • Personas inmunosuprimidas (VIH con CD4 bajo, en quimioterapia, trasplantadas, con tratamiento crónico con corticosteroides o biológicos)
  • Personas con diabetes, especialmente si no está bien controlada
  • Personas con enfermedad cardíaca, pulmonar o renal crónica
  • Embarazadas (cualquier fiebre durante el embarazo requiere evaluación)
  • Personas que han viajado recientemente a zonas endémicas de malaria, dengue u otras enfermedades infecciosas tropicales

El uso correcto de los antipiréticos en adultos

El paracetamol en adultos se usa a dosis de 500-1000 mg cada 6-8 horas, sin superar 4 gramos al día (2 gramos en personas con enfermedades hepáticas). El ibuprofeno se usa a dosis de 400-600 mg cada 6-8 horas con alimento, y debe evitarse en personas con úlcera gástrica, insuficiencia renal, insuficiencia cardíaca o en tratamiento con anticoagulantes. No mezclar dos medicamentos que contengan paracetamol simultáneamente, error frecuente cuando se toman formulaciones combinadas de gripe junto con paracetamol adicional.

Cuándo la fiebre desaparece pero el malestar persiste

La fiebre que cede pero deja una fatiga intensa prolongada, dificultad para reanudar la actividad normal después de una semana o síntomas nuevos que aparecen al mejorar la fiebre (como tos que empeora o dolor en el pecho que aparece al 5º día de fiebre) merece consulta médica aunque la temperatura ya sea normal. La mejoría parcial no descarta complicaciones.

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